Parece ser que, utilizando los nuevos materiales con los que obtenemos un rendimiento del 45% (lejos de los bajos rendimientos actuales) y colocando estratégicamente unos campos solares en las zonas de mayor irradiación solar del planeta. Es decir, en los mayores desiertos del mundo donde las nubes no cubren grandes superficies durante mucho tiempo.

En el mapa se muestran en escala de colores la irradación solar por metro cuadrado en el planeta siendo las zonas rojas las de mayor irradación y las zonas azules las de menor irradación.

Los puntos negros muestran las zonas donde los campos solares tendrían un mayor rendimiento, zonas que casualmente coinciden con los mayores desiertos del mundo que por azares de la vida (o por la nula rentabilidad que ofrecen a sus países) son zonas de libre explotación internacional ¿Por qué no hacerlo? ¿Nos asusta que el mercado energético caiga y los precios de la electricidad tengan que subir desmesuradamente para mantener las ganancias de las empresas energéticas?

 De todas formas no creo que estos campos energéticos cubran más que la demanda primaria, es decir, la energía empleada en la industria y la energía a nivel local. El trozo de pastel más jugoso sigue estando en el trasporte donde se emplea la mayor parte de los derivados petroleros del mundo.

Nunca pensé que se pudiera expresar tanto con una canción instrumental. Para mi lo tiene todo, simplemente fantástico.

No sé porqué pero ultimamente me siento bastante crítico con todo lo que me rodea. Parece que todo me cansa y nada parece ser nuevo. Pocas cosas me hacen sentir bien, al menos no tan bien como desearía.

A veces veo mi futuro en la cara de otros. No sé si será mi futuro, pero a veces me da miedo pensar que pueda serlo. Me parece un tanto falaz ver en otros lo que te puede pasar a ti, no son las mismas circunstancias ni las mismas personalidades y eso  hace que la forma de enfrentarse a los problemas sea totalmente distinta pero, a veces las similitudes son tantas…

Creo que me estoy aislando a pesar de que me siento más unido que nunca a las personas que quiero. Para mi es raro sentir algo así, como un sentimiento de dependencia que me hace sentir débil. La debilidad me da miedo porque me siento demasiado expuesto a los demás. El Asesino de su propia Alma no teme mostrar lo que siente, pero siempre manteniendo un muro y algunas advertencias colgadas en él. No sé en que momento descuidé el muro y una persona pasó ignorando toda advertencia y ahora, sin saberlo, mantiene en pie al Hombre nacido de sus cenizas.

Ahora me doy cuenta de toda la imperfección del nuevo nacimiento. La presunción de perfección no ha hecho más que agravar la caída y demostrar que no todo fue quemado, algunas cosas perduran, cosas que importan. El Muro hace ya tiempo descuidado no es más que un recordatorio de lo que un día significó y de la falacia de su construcción. Los muros no sólo protegen, también encarcelan. Supongo que el Nuevo Hombre está más expuesto a la vida, superó sus miedos y le hicieron mirar más allá de su pequeño mundo lleno de egoísmo. Poco más lejos vio unos ojos que le resultaron familiares, ahora no puede dejar de mirarlos. 

Esos ojos derribaron todos sus muros, por esos ojos derribaría cualquier edificio.

 

A veces es cuanto menos curioso leer lo escrito y reflexionar acerca de qué circunstancias te llevaron a escribirlo. Es gracioso ver como parece que las personas cambian y más cuando parece que es uno mismo el que está cambiando. Cuando analizas, no solo ves que cambian las circunstancias, no te fallas a ti mismo porque eso es imposible, los principios y demás normas morales “irrompibles” son falacias, toda norma fue creada para ser rota por definición. Cuando colocamos un muro en nuestro camino no queda más que romperlo a morir en el intento, no hay más camino que el que nos hemos marcado, el que ha marcado nuestra voluntad.

 Esto me lleva a revivir viejos fantasmas y pensar porqué ahora si y antes no y quizás también a pensar porqué ahora no y antes si. Nadie cambia, las cosas permanecen más constantes de lo creemos, muchas veces no hay más que un cambio de mentalidad, la voluntad de creer que las cosas han cambiado. Nada cambia, tú y yo seguimos igual, las circunstancias nos han enseñado cosas, pero en última instancia responderemos siguiendo nuestro camino. El camino es lo único real, la voluntad es lo único real.

No sé, si la gente merece segundas oportunidades. De hecho, no sé si existen, todo es un continuo y puede que suene resentido pero no puedo olvidar. Puedo perdonar casi cualquier cosa, pero no olvidarla, me parece un tanto iluso fingir que lo he hecho. Cuando algo nos marca, para bien o para mal, es algo que se tiene muy presente. Esas cosas suelen suceder cuando la gente está forzada en un extremo y cuando llevamos a la gente a un extremo es cuando encontramos su verdadero yo, al que no le da tiempo a medir sus acciones y eso nos permite acotar a la gente, saber hasta donde pueden llegar. En nuestra mano está saber si una persona nos importa lo suficiente como para aceptar a ese yo egoísta que tiene dentro.

Sigo diciendo que las personas somos egoístas, cada vez lo pienso más aunque también me hago dudar, me hago dudar de mi propio egoísmo que hace algún tiempo era tan latente. Supongo que en alguna parte de nuestro corazón también escondemos algo bueno, algo que nos hace querer a los demás. Algo que te hace anteponer tus intereses a los de la otra persona y que por primera vez en mucho tiempo no pienses solo en ti.

El Amor Castuo golpea con dureza la nueva filosofía del asesino de su alma.

 

Vaya, llevo 4 meses sin escribir nada y eso, me enorgullece. Eso significa que llevo 4 meses sin sentirme solo, al menos durante un tiempo que me haga dudar acerca de si mi vida merece la pena.

Son cuatro meses en los que puede que me haya fallado a mi mismo y a los que me rodean o puede que hayan sido los cuatro meses más auténticos de los últimos tiempos. No lo sé, tampoco quiero saberlo. No quiero entrar a valorar  si he cambiado o es algo que estaba ahí dentro. No sé tampoco si esto es mejor o peor, solo sé que me siento a gusto conmigo mismo, al menos la mayor parte del tiempo.

Algunos creerán saber el origen de este cambio, pero me resigno a creer que algo así haya hecho cambiar tanto las cosas, claro que las ha cambiado, es algo que no había vivido nunca, al menos así. Me estaba encerrando en un mundo del que me creía el amo, lo malo es que no había nadie con quien compartirlo. Ahora sé, que no necesito crear un mundo para establecer mis propias reglas, a veces hay que jugar en el patio ajeno y mantener tus reglas, es solo cuestión de constancia.

A veces me pregunté acerca de porqué escribía este blog. En mi opinión hay dos tipos de blogueros, el ególatra y el solitario. El primero busca que un escrito le otorgue la credibilidad que no le aportan sus falaces ideas y el segundo busca en el escrito alguien en quien apoyarse. Ambos me producen pena. Lo peor, sé que pertenezco a algún grupo. 

Para mí hay muy pocas cosas que merezcan la pena luchar por ellas y la mayoria de ellas se concentran en esta casa.

28/10/06

Lo acojonante de encontrarte en un punto de inflexión en tu vida es poder observar todo lo que dejaste en el camino y darte cuenta de que las cosas que todavía llevas contigo están ahí por alguna razón y a la vez sentir la incertidumbre que produce el enfrentarte a un camino no trazado.

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