Siempre que se juega a las cartas hay que tener en cuenta que no siempre te llegan las cartas que deseas, o a lo mejor llegan las que deseas pero no en la forma que quieres.
Ahora me encuentro ante una jugada complicada, tengo casi asegurada una jugada, pero acaba de llegar una carta que me hace dudar que jugada utilizar.
Haga lo que haga alguien va a salir perdiendo, o peor aún, haré daño a alguien. No me pueden hacer elegir, no es una cosa como elegir si hoy tomas café descafeinado de sobre o máquina, son sentimientos que llevan mucho tiempo dentro de mí, a veces pienso que demasiado. uve que darles salida en su momento y ahora sufro las consecuencias de guardarme todo. Ojalá pudiera decir que saldré airoso, pero mucho me temo que no será así. Ambas jugadas son iguales para mí, pero darle preferencia a una u otra dudo que fuera complaciente para ambas. No quiero hacer daño a nadie.
Como ya apuntaba uno de los más viejos actores que ha dado el cine y el teatro español, cada cosa tiene su momento y cada momento tiene su cosa.
Ahora ha llegado el momento de que empiece a jugar a ganar, de abandonar el fracaso como forma de vida. De mirar las cartas de mi adversario y dejar ver las mías, de dejarme ver y hacerme notar, de ir un paso por delante, de vivir por encima, de no callar, de decirlo todo, de decir “te quiero” y “te odio”, de dejar que alguien me quiera y querer a alguien, en fin, de jugar todas mis cartas y no guardarme ninguna para después.
Como alguien me dijo: “en la vida hay que jugar para ganar y quien no juega, no gana”. Ahora entro en la partida, iré derrotando uno a uno a mis oponentes, hasta quedarme solo, solo ante el peligro, ante ella. ante ella y todo lo que la rodea, todo lo que me rodea cuando estoy con ella. Quiero experimentarlo todo, sentir lo bueno y lo malo y eso sólo se consigue jugándosela.
Porque cinco minutos contigo en el infierno valen más que veinte años en el paraíso con otra persona.
Porque a cada palabra me haces más tuyo.
Porque todavía sueño contigo
Porque no sé fingir que te ignoro y que ya no significas nada para mi.
Por que fiesta todo para mí y ahora sigues dentro de mí, aunque de otra forma.
Porque renegar de ti es renegar de mí.
Porque todavía recuerdo cuando me abrazaste y me embarga el mismo sentimiento de felicidad.
Porque yo también hice cosas que no debería y dije cosas que no tuve que decir.
Porque no quiero perder tu amistad, me niego.
Cada día que pasa creo menos en la generosidad como acto espontaneo, como un acto que no esconde ningún interés tras de si. El ser más generoso oculta tras de si un ser egoísta que espera recoger lo que ha sembrado generando un sentimiento de culpa en la otra persona.
Nunca he sido dado a aceptar regalos, de hecho no suelo pedirlos, prefiero ganarlos y si acepto algo es cuando sé que ha sido de corazón no quiero crear la falsa idea de que debo algo a nadie y menos que alguien crea que le debo algo.
Me jode aquello de “yo te rasco la espalda si tú me la rascas después” y creo que es uno de los grandes males de la sociedad y el principal causante de la corrupción política y social. Prefiero no tener nada y saber que todo me lo he ganado yo que tenerlo todo gracias a favores de dudosa moralidad.
Cuando descubro algo me cuesta no compartirlo y no porque no crea que vaya a conseguir a cambio si no porque ya que yo he utilizado un tiempo en descubrir algo, ¿por qué no permitir que los demás se lo ahorren? Poco a poco me tendré que ir acostumbrando a lo contrario no creo que en un futuro a la empresa para la que trabaje le haga gracia que si investigo algo lo lance l mundo como algo libre.
Siempre pensé que el conocimiento y la ciencia tenía que ser algo común,algo universal, algo a compartir. A medida que pasa el tiempo me doy cuenta de que sólo a través de la competitividad y las descaradas normas del comercio y las patentes.
Technorati tags: Comunidad | Generosidad | Egoísmo | Corrupción | Universalidad del conocimiento
Hoy me miro al espejo y no veo a la misma persona que vi hace algún tiempo. Al margen de los cambios físicos no observo a la misma persona que fui algún día.
Dicen que las personas marcamos un camino por el que andamos durante nuestra vida. Yo en un momento concreto decidí salirme de él y comenzar a construir uno nuevo. Para construirlo tuve que andar varias veces por el mismo sitio y asentar el nuevo terreno. No sé si escogí un mejor camino, el camino bueno; todavía no controlo los conceptos de bueno y malo, se me hacen demasiado ambiguos. Lo que ahora me pregunto es si hubiera sido más feliz siguiendo el camino que ya tenía marcado. No me cabe la menor duda de que hubiera sido completamente diferente y puede que no hubiera conocido a las mismas personas , pero no puedo evitar preguntármelo.
Cuando veo o hablo con antiguos “amigos” no puedo evitar preguntarme cómo hubiera sido yo. Es como la eterna pregunta, “¿cómo sería mi vida sin mí?”. Ambas no tienen contestación. ¿Existe realmente el efecto mariposa?¿Cuando tomamos una decisión y elegimos un de varias opciones influimos no sólo a la gente que nos rodea, si no que también a gente que ni siquiera sabemos de su existencia? ¿Cuando elegimos una opción creamos varias realidades paralelas en las que elegimos las otras opciones? ¿Qué yo escriba esto y alguien lo lea cambiará algo? (Momentos de paranoia mental patrocinados por el canal sci-fi y corte ingles, que está de rebajas).
No sé si todo estará escrito y tampoco quiero creerlo. Pensar que tengo la capacidad de trazar mi propio camino es lo único que me motiva hoy día.
Technorati tags: Personal | Cambios | Paranoia | Efecto mariposa | Madurez
Hoy he vuelto a hablar con Andrea después de bastante tiempo sin saber apenas de ella debido a su viaje. Cada momento que tomo contacto con ella se me plantean las mismas dudas que, con el paso del tiempo, se han convertido en irresolubles. “¿Estoy confundiendo mis sentimientos?”
¿Por qué no podré sólo odiarla o querarla? Ambos sentimientos se cruzan en mi cabeza a lo largo del día y supongo que eso es lo que atrae irremediablemente a ella. Cuando estoy cerca suya siento un cúmulo de sensaciones que me hacen dudar, de pronto m siento en la cumbre y el momento después siento miedo por defraudarla. En definitiva, miedo por defraudarme a mi.
Supongo que hay momentos en los que mi módulo de simulación de autocontrol y seguridad personal deja de funcionar y me siento algo… desnudo ante las situaciones. Pocas personas lo consiguen y ella es una de ellas, y eso no me ayuda porque necesito sentirme seguro de mí mismo para estar seguro de lo que siento.
Mi cabeza funciona por el principio de máxima entropía y rige todos sus actos según esta máxima. Supongo que es por eso que siento algo que no me deja separarme de Andrea, porque me supone un reto entenderla, comprenderla, quererla.
Hace algún tiempo que ya no pienso en nadie, mejor dicho, nadie me hace pensar. Supongo que será el desengaño producido por el impacto contra el muro de la realidad y el posterior traumatismo.
En el fondo todos sabemos que la realidad no es de color de rosa, como nos la pintan antes de que nosotros observemos su color gris y su sabor amargo y corrupto. Lo sabemos, pero no queremos aceptarlo, por tanto el golpe es más grande.
Hace algún tiempo que ya no planeo mi vida, hace algún tiempo que sólo intento ser feliz, y encadenar esos pequeños momentos para crear una mentira a la que llamo estado de felicidad. La felicidad no es un estado, es un instante, un instante que merece la pena recordar. La vida no es algo fácil pero tampoco me simplificaré a mi mismo hasta el extremo de pensar que después de ésta vendrá otra mejor, donde las cosas si serán rosas y todo sabrá a piruleta. Las cosas hay que vivirlas en su momento.
Hace algún tiempo que pensaba que los únicos momentos dulces eran aquellos en los que sentías que todo iba bien, que por un momento casi todo dejaba de preocuparte; ahora comprendo que todos los momentos tienen su dulzor, no en vano es uno de los pocos sabores que los humanos podemos diferenciar. Hasta la momentos mas dolorosos tienen su dulzor, aunque sea un dulzor-amargo pero lo tienen porque nos enseñan el camino a seguir y si no nos derrumbamos en el momento podemos seguir adelante.
No pretendo encontrar el sentido de la vida y mucho menos responder a preguntas que no tienen respuestas, sólo intento darle sentido a mi vida, orientarme, saber si estoy dentro de algún camino o necesito encontrarlo.
Hace algún tiempo que nadie me hace pensar y eso me inquieta.
Technorati Tags: Felicidad | Sentido de la vida
Según están las cosas con Microsoft con respecto a su programa de autentificación de copias piratas y ante la política fascista y monopolizadora que está llevando a cabo esta empresa aprovechándose de la ignorancia de la gran masa de usuarios para vender sus productos a precios desorbitados he decidido que ya es hora darle un vuelco y volver a usar un distribución Linux, Ubuntu y más concretamente Kubuntu.
Buena noticia para la comunidad Geek y supongo que mala para mi colega Zerleg que va a pasar un mes entre preguntas. Lo siento. Ahora lo jodido va a ser encontrar todos los programillas necesarios para la carrera en soporte Linux, poco a poco se irá consiguiendo, quizás mi siguiente post ya sea desde Linux.
Technorati tags: Linux | Microsoft | Ubuntu